Diferencias entre la perseverancia y la necedad

¿Cuál es la diferencia entre un hombre persistente y uno necio? ¿Qué es la persistencia? ¿Qué la necedad? Los tratados morales, desde la `Ética´ que Aristóteles le escribió a su hijo hasta las utopías similares a las de Tomás Moro dictaminan que la virtud se logra a través de la “paideia” o educación. Con la educación llegamos a la “areté”, que en griego significa algo así como “virtuosismo”.

¿Cómo educarnos para no caer en la necesidad, contorno de la perseverancia? Aprendiendo el arte de la apreciación. Cuando una pieza o joya muy valiosa cae en manos de alguien que nada sabe sobre joyerías, oros y virtudes minerales, dicha pieza es malbaratada, mal apreciada, despreciada. Cuando un joven llega a trabajar bajo los mandatos de un jefe que poco estima el talento y mucho la sacrificada conducta del que acepta con constancia sobrepasar sus horas laborales, dicho joven es desaprovechado. Muchos libros valiosos son vendidos por poco dinero, y muchas bagatelas literarias son tenidas por tesoros.

El peor contrincante de la buena apreciación es nuestro temperamento. El temperamento es, para facilitarnos las cosas, la temperatura de nuestra personalidad, la cual está conformada por el medio ambiente, que nos calienta, enfría, petrifica o mueve. Los primeros movimientos de nuestro cuerpo e intelecto no dependen casi de nosotros, y tales fenómenos están ligados en sobremanera con nuestra forma de pensar.

Pensamos e imaginamos metas, que terminan siendo el pretexto de nuestra vida. Cuando un sabio nos dice que la meta de nuestra vida es poco valiosa, ¿qué sentimos? Sentimos que todo se derrumba, pero persistimos, y lo hacemos pretextándonos con el dicho que afirma que “nadie experimenta en cabeza ajena”. Un gran prosista, de nombre José Ingenieros, ha dicho que el sabio sabe experimentar en molleras ajenas, “apriorísticamente” o sin tener que picarse con las púas de la praxis.

Persistimos en nuestras metas porque de lo contrario no tendríamos en qué hacerlo o por qué vivir. Por todo lo anterior se dice que el hombre es “poético”, siendo la palabra “poesía” un sinónimo de la palabra “creación”, según la etimología. El hombre es “creador”, creador de sus caminos, abridor de sus senderos. Necedad, concluyamos, es cerrarnos a la posibilidad de abrir nuevos caminos. ¿Han cambiado alguna vez de objetivos porque se dieron cuenta de que no eran para ustedes? Gracias por la atención.

About the author  ⁄ Fernando Manzanilla

Emprendedor Social, Público y Empresarial.

One Comment

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    jaramillo rojas elvia
    enero 31, 2013

    La perseverancia es hermosa porque se logra con voluntad y fe, ahí entra la poesía lo que llaman creatividad y si… es dar de algo sencillo un objeto o palabra verbal a ser una expresión de lo mas intimo de tu alma. Y si algo se convierte en una obsesión que daña eso es necedad. Y si hay que dejar a una persona de amarla si ves que no tiene que dar porque no lo tiene.
    ETC… Saludos. gracias

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